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Al empezar un proyecto nuevo todos tenemos dudas, problemas y muchas preguntas. ¡Normal porque es un mundo desconocido para nosotros! Y eso es lo más interesante y emocionante, que vas a aprender mucho en este nuevo camino.

Cuando yo comencé a dar clases de español online muchas personas me decían: “Beatriz, no creo que lo consigas, es difícil”, además también personas que lo estaban intentando me decían “yo lo estoy intentando y no contactan conmigo” y lo peor de todo era mi voz interior que me decía “Beatriz, pero si nunca has dado clases online, ¿cómo empiezas?”, “¿y esto al final funcionará?”, “pero ¿y cuánto cobro? pero ¿y eso me van a pagar? pero ¿y cómo preparo el material? ¿y si internet no funciona bien? ¿y si mi ordenador no funciona y tengo una sesión, ¿qué hago? pero si nunca he hecho una web ¿cómo me encuentran? Bueno… Llegué a pensar de todo… Eran excusas y pensamientos que me bloqueaban.

Pero un buen día dije: y si pruebo ¿qué pasaría? … ¿y si empiezo y voy resolviendo estos problemas poco a poco?. Pruebo con un precio y veo lo que ocurre, si mi internet no funciona le digo al alumno que se espere un momento, el material lo preparo poco a poco y así no me agobio…

Es decir, ¿y si todas esas dudas en lugar de verlas enormes simplemente las voy solucionando?

Yo me decía a mí misma: «vamos a ver Beatriz ¿de verdad quieres enseñar español online o no?» Y yo decía «sí… Pero no sé cómo empezar…Tengo dudas…» Y un buen día decidí dar pasos, actuar y así se fueron resolviendo.

Cuando comienzas, cada vez se va viendo más fácil y lo que parecía una duda enorme, ya no es ningún problema.

Muchos de vosotros me escribís para contarme vuestras dudas y miedos y a menudo se repiten. Por eso hoy he decidido resolverte las dudas más comunes. Estoy segura de que esta información a ti también te servirá para estar todavía más seguro de querer empezar a ser profesor de español online. Con muchas de estas dudas me siento identificada porque yo también las tenía.

Comparto contigo mi experiencia para que descubras que todas estas inseguridades que tenemos al principio son comunes y podemos resolverlas. ¡Vamos a ello!

Estoy segura de que esta información te servirá para sentirte más seguro y entender que al fin y al cabo todas las dudas se pueden superar y tienen solución. Algunos de estos puntos son muy importantes y por eso dedicaré un artículo completo, pero hoy ya puedes empezar a usar estos consejos.

Si al leer el artículo sigues teniendo preguntas ¡puedes escribirme!

Las dudas y miedos más comunes de los futuros profesores online de español:

 

1: No se me dan bien los ordenadores, no sé si podré usar las herramientas que necesito.

 

Ahora quizás te voy a romper todas las ideas que tienes, ¿qué opinas si te digo que para empezar no necesitas aprender ninguna herramienta y que si sabes utilizar Skype y Word ya estás preparado para dar tu primera clase online? Pues sí, así es.

Además, estos programas son muy fáciles de usar y están pensados para usuarios que no saben mucho de informática.

Yo empecé de este modo y por el camino fui aprendiendo muchas herramientas y programas que me ayudaron a mejorar. No es necesario empezar a dar clase conociéndolos todos. Puedes comenzar con lo básico y poco a poco irás viendo tus necesidades y aprendiendo sobre la marcha. Vamos a pensarlo de una forma más práctica.

Para dar una clase necesitas:

1.- Una plataforma para hacer la videoconferencia

2.- Material para la clase

¿Solo esto? Sí. Así de fácil.

Con Skype podrás hablar e interactuar con tus alumnos, ya que te permite compartir la pantalla y también dispones de un chat. Y con Word podrás trabajar con el alumno para completar los ejercicios y hacer explicaciones. Puedes mandar este documento al alumno por email o bien se lo puedes mostrar durante la clase compartiendo la pantalla por Skype. Por lo que Skype y Word son la pareja perfecta para empezar.

Después aprenderás más herramientas TIC y programas para interactuar con tus estudiantes. Pero al principio no te pongas el impedimento de no empezar porque no sabes muchas herramientas. Ir avanzando y mejorando poco a poco es lo mejor. No vas a saberlo todo desde el principio.

Piensa en todas las cosas que no sabías hacer cuando empezaste en otros trabajos. ¿Qué dificultad real te supusieron ahora que lo ves con perspectiva? Seguro que muy poca. Los trabajos y proyectos nuevos siempre requieren aprender cosas que nunca te imaginaste que ibas a necesitar. ¡Y qué aburrido sería si no fuese así y lo controlásemos todo de antemano!

2: No sé inglés ni otros idiomas.

 

¡No pasa nada! No es imprescindible saber inglés para dar clase de español. Con gestos, imágenes y explicaciones simples puedes entenderte con tus alumnos sin necesidad de recurrir a otros idiomas.

Es cierto que en muchos casos saber más idiomas te ayuda a resolver dudas de una forma más rápida., pero, tengo una solución muy buena para ti. Si tu problema es no hablar inglés te sentirás mucho más cómodo dando clases a niveles altos (de B1 a C2, por ejemplo). De este modo te asegurarás de que los alumnos que contacten contigo no tendrán problema en comunicarse exclusivamente en español, ya que es precisamente lo que quieren practicar.

Además ¿has pensado cómo los profesores de inglés enseñan inglés a una persona que no tienen una lengua en común? ¿verdad que lo consiguen?. Y si ellos lo hacen, nosotros también podemos. Preparando un buen material con imágenes y vocabulario conseguirás muy buenos resultados. De hecho, en las escuelas privadas de español para extranjeros, en las que tienen pequeños grupos de estudiantes de diversas nacionalidades, el profesor solo habla español desde el minuto 1, y usa recursos de todo tipo como imágenes, gestos, vocabulario para llevar a cabo sus primeras clases.

Quizás también pienses que si el alumno es alemán o japonés y no habla español no podrás comunicarte con él. Pero lo bueno es que desde mi experiencia he comprobado que todas las personas cuya lengua nativa no es el inglés primero aprenden esta lengua y luego español. Por lo que siempre tendréis en común el inglés, pero igual que te he comentado antes, si tú no puedes hablarlo céntrate para que no necesites ninguna lengua extranjera en tus clases.

3: No sé cómo adaptar las clases al mundo online y que sean interactivas. Me da miedo ponerme frente a la cámara.

 

Si tienes experiencia dando clases individuales presenciales, no te será difícil dar clases online. Al principio tendrás que acostumbrarte a este nuevo formato, pero pronto te darás cuenta de que puedes aprovechar absolutamente todo lo que has hecho hasta ahora, ¡pero con nuevas herramientas muy interesantes! Ahora ambos podréis trabajar sobre el mismo documento, compartir imágenes y editarlas y proponer todo tipo de recursos.

Piensa también en todas las ventajas que tiene ser profesor online ¡puedes tener alumnos de todas partes del mundo! ¿No te parece una oportunidad única? Podrás viajar sin salir de casa y estar por la mañana en Japón, al mediodía en Rusia y por la noche en Brasil o Canadá. En mi opinión, ya solo por esto merece la pena el pequeño esfuerzo que conllevará adaptarte al mundo online. A partir de ahora con un portátil y conexión a internet, podrás dar clase desde donde quieras.

Además piensa en todas las posibilidades que tienes. Estás en tu casa, y gracias a la cámara puedes enseñar el vocabulario de la cocina desde tu propia cocina o la ropa desde tu propio armario. ¿Te imaginas que divertida podría ser esta clase? Lo importante es que seas creativo. Poco a poco descubrirás una infinidad de cosas que podrás hacer para que las clases sean cercanas y muy divertidas.

¿Te da un poco de respeto ponerte frente a la cámara? Esto se soluciona con la práctica. Para que vayas sintiéndote cómodo al principio te recomiendo por ejemplo que hagas intercambios de idiomas online o que asistas a webinars, para que veas cómo interactúan las personas que están al otro lado de la pantalla y cómo se comportan. También puedes practicar con amigos para que te vayas familiarizando, y te prepares para tu primera clase online. Verás que no se diferencia en nada de una clase presencial, simplemente os separa una pantalla. La cercanía al alumno es la misma y os veréis de un modo tan natural como presencialmente. Pronto te olvidarás de que no estáis en la misma habitación. ¡Que una cámara no te impida realizar tus sueños!

4: Si el alumno me pregunta en clase, me da miedo quedarme en blanco y no ser capaz de responder una duda al momento.

 

¡Los profesores también somos humanos! No lo sabemos todo, también dudamos y nos equivocamos. ¡Y no pasa absolutamente nada! En este caso te recomiendo que prepares muy bien el material de la clase con explicaciones y ejercicios para que así tú te sientas más seguro.

Visita este artículo en el que recomiendo páginas para preparar tu material: https://ensenandoespanolonline.com/recursos-para-ensenar-espanol-a-tus-estudiantes/

Además como trabajas online, tienes internet a tu disposición y siempre que lo necesites puedes consultar tu duda en Google. Seguro que encontrarás una respuesta.

Tu alumno entenderá perfectamente que no puedas resolver su duda en el momento y apreciará que en la siguiente clase te hayas documentado y le ofrezcas una explicación de calidad con la que le queden las cosas claras.

Siempre es mejor explicar al alumno que prefieres consultarlo detenidamente y explicárselo en la próxima clase, que dar una explicación imprecisa o dejarla a medias, no lo olvides.

En la red hay miles de recursos y, también puedes actualizar tu gramática haciendo un curso para que así tengas más confianza.

5: No sé cómo encontrar alumnos.

 

Este es el miedo más común de todos porque para que el negocio funcione necesitamos alumnos y al principio no sabemos cómo encontrarlos. Es un tema que quiero contarte muy bien más adelante porque merece un artículo exclusivo. Pero ahora quiero darte algunos consejos y claves.

Internet es muy grande y dirás ¿cómo me encuentran?, y si hay muchos profesores de español online ¿por qué me van a elegir a mí?

Sinceramente yo también tenía esa duda al principio y era lo que más me preocupaba. Pero cada día me estoy dando cuenta de que crear un negocio online es más fácil. Muchas personas navegan cada día por la red, son activas en las redes sociales y buscan información. Entonces simplemente tienes que saber dónde están los que quieren aprender español, aprender a encontrarlos y ofrecerles lo que necesitan. No pienses en encontrar muchos estudiantes, piensa en encontrar al primero, porque si él disfruta y aprende, seguro que te recomienda y así conseguirás muchos más alumnos. Al final el boca a boca y las recomendaciones funcionan muy bien tanto en el mundo presencial como en el online.

Yo recibo bastantes solicitudes de alumnos nuevos que quieren empezar conmigo pero tengo que rechazarlos porque ya no tengo tiempo para más estudiantes. Y si contactan conmigo, ¿por qué no van a hacerlo contigo? Claro que sí.

Si las academias tienen alumnos de español presenciales, con el esfuerzo que supone para el alumno desplazarse y el coste adicional ¿cómo no vas a encontrarlos online, en internet, donde tienes la posibilidad de llegar a todo el mundo? ¿No crees que entre los 21 millones de estudiantes de español, habrá al menos 15 que quieran aprender contigo?

La manera más fácil de encontrar estudiantes es definir muy, muy bien a tu cliente ideal. ¿Por qué? Porque así lo conocerás muy bien, sabrás dónde encontrarlo y qué necesita. Y si sabes dónde encontrarlo y qué necesita, sabrás cómo promocionarte, qué servicios ofrecerle y dónde anunciarte para que te vea, llames su atención y contrate una clase contigo.

De esta forma por ejemplo, sabrás en qué grupos de Facebook te interesa interactuar para llegar a estos alumnos, o quizás si quieres enseñar a personas que trabajan en una empresa podrás hacer un estudio de empresas que necesitan que sus empleados hablen español y contactarás directamente con ellos. También puedes contactar con tus amigos porque siempre aparece el amigo de un conocido que quiere aprender idiomas. ¡Hay muchas maneras!

Comienza a dar tus primeros pasitos: empieza a hablar con tus amigos y familiares de tus clases online, continúa con tus conocidos, después en las redes sociales y foros y así sucesivamente… Hasta llegar a aplicar estrategias profesionales que te permitan tener mucha más visibilidad y llegar a tu cliente ideal.

¿Sabes cómo conseguí yo a mi primer estudiante? Simplemente escribiendo sobre mis clases y mi nuevo proyecto en mi Facebook personal. Así de fácil. Empezaron a comentar y a compartirlo, hasta que unos días después me llegó el primer mensaje de una persona que quería probar una clase ¡Qué emoción!

Y piensa que igual que yo lo hice, tú puedes hacerlo. Además, en este caso los profesores no somos competencia porque yo enseño a un perfil de estudiante que es muy diferente al de otros profesores.

Cada uno tenemos más fácil contactar con un mercado que con otro, es tan simple como que si tú contactas con tus amigos y conocidos yo tendré más difícil llegar a ese grupo de personas, al igual que tú tienes más difícil llegar a mi círculo de contactos.

Por lo que cada persona tenemos más cercano un tipo de cliente que otro, lo importante es que pienses a quién quieres enseñar, quién es tu estudiante ideal y a quién puedes acceder de una forma más fácil.

Al principio lo importante es que llegues a un equilibrio entre:

¿A quién quiero enseñar? (mi cliente ideal)

¿A quién puedo acceder de una forma fácil? (amigos, familiares, contactos…)

¿Quién está dispuesto a pagar por mis clases? (personas que tienen la posibilidad de pagar tu precio)

Responde bien a estas 3 preguntas y analiza estos grupos de personas, de esta forma irás consiguiendo estudiantes hasta que llegue un día en el que tú mismo puedas elegir a tus estudiantes. Irás descubriendo y construyendo el perfil de tu cliente ideal, te darás cuenta de que te encanta enseñar y de que ese alumno puede pagar tu precio, aprecia tu trabajo, aprende y disfruta mucho contigo.

Tu objetivo siempre tiene que ser mejorar tu calidad de vida y disfrutar cada día más de tu trabajo y para conseguir esto es muy importante que elijas con quién quieres pasar tu tiempo mientras trabajas, porque tus estudiantes harán que te sientas mejor como profesional y sigas motivado e ilusionado por la clases.

 

6: Pienso que debo aprender mucho y dedicar mucho tiempo a este proyecto.

Quizás piensas que tienes que aprender mucho antes de empezar y que no tienes el tiempo suficiente, pero en este artículo te he contado la realidad, y como has podido leer no necesitas complicadas herramientas ni un gran esfuerzo.

Lo importante es que entiendas que es un trabajo en el que puedes ir dando pasos y que es progresivo por lo que puedes adaptarlo a tu ritmo. Encontrarás estudiantes poco a poco y también irás aprendiendo las herramientas necesarias y mejorando tu forma de dar clases. Todo a su tiempo.

Debes entender que estás montando tu proyecto. No es como empezar a trabajar en una empresa que ya tiene todo montado y listo para trabajar a jornada completa. Esto es progresivo, ahora es una idea que puedes ir empezando a escribir en un papel, a poner lo que quieres conseguir para así dar forma a tu sueño. Después encontrarás a tu primer estudiante y entonces prepararás el material para su clase de prueba, después pasarán unos días y empezará sus clases y tendrás tiempo suficiente para preparar el material y así progresivamente. Esto es lo más importante, que entiendas que llegarán tus estudiantes poco a poco y así irá creciendo tu proyecto. Ahora piensa solo esto: quiero conseguir un estudiante y para él voy a preparar una clase. ¿Así se ve todo mucho más sencillo no?

Pensamos que nunca es el momento perfecto para actuar y prolongamos nuestras decisiones. Y yo te pregunto: ¿y crees que algún día será el día adecuado para empezar? Yo pienso que el día perfecto es ese en el que decides dar el primer paso. ¡Quizás es hoy!

Este es un resumen de las preguntas y miedos más comunes que me comentáis. Espero que te haya servido y sobre todo que no sigas poniéndote barreras para dar pasos y cumplir tu objetivo. Como te he contado al principio yo también tenía dudas, pero el día que mi pensamiento cambió y fui encontrando soluciones empecé a dar pasos y a darme cuenta de que todo era más sencillo de lo que me imaginaba. Tu mente puede ser tu mejor o peor amigo cada vez que quieres empezar un proyecto nuevo. Sé inteligente y haz que sea tu mejor aliado para conseguir tus objetivos. Todos tenemos que seguir aprendiendo y mejorando, pero hay un día en el que tenemos que tomar la decisión de lanzarnos (no ponernos excusas) ¡y comenzar!


Me encantaría saber si te ha ayudado el artículo y si sigues teniendo dudas. ¡Cuéntamelo todo en los comentarios!

 

 

 

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